No tiene nada que ver con Exorcismo en el Vaticano. Lo mejor... Russell Crowe, lo peor... todo. La idea original del film es buena (ver lo que pasa en un set de rodaje de un film de terror)... pero luego, clichés sin sentido de abusos y el tema del lesbianismo metido con calzador. El final... sin sentido. No perdáis el tiempo viéndola.