Naturaliza el prototipo de pareja tóxica, la falta de amor propio por la protagonista qué permite el dominio psicológico, seguir el juego sin importar el comportamiento tan egocéntrico y machista del novio. El amor no debe ser una lucha o pelea constante, debe ser respetuoso sin manipulación. Podrían haber salido de la norma y que termine con una persona que realmente la valore y tenga un vínculo sano.