No están siendo justos con esta nueva versión. Aunque la historia ya es bien conocida y, técnicamente hablando, está bien lograda, el problema no está en la pelÃcula en sÃ, sino en los fans de antaño que se niegan a aceptarla.
La pelÃcula no es grandiosa, sÃ, pero es divertida y cumple con lo que es usual en ese tipo de cine: los efectos son buenos, la dirección cumple, las actuaciones son adecuadas y, además, tiene una banda sonora magnÃfica.
El punto, creo, es que aunque el maravilloso Bill Skarsgård hace un gran trabajo -como siempre-, su versión no fue bien recibida porque muchos siguen viendo como intocable la versión de Brandon Lee. No gustó su "pinta", chocó con quienes esperaban un cuervo más cercano al de Lee: gótico, rockero/metalero y que toque la guitarra. Es entendible. Pero también lo es que buscaran algo diferente para las nuevas generaciones: un Cuervo más moderno, con tatuajes y ropa de estilos más actuales.
Si logran despojarse de esas comparaciones, verán que El Cuervo (2024) es una buena pelÃcula, lejos de ser perfecta, pero mil veces mejor que las otras versiones que se han hecho, que nadie recuerda.