Llena de simbolismos masónicos y satánicos, que la industria del cine es lo que quiere seguir metiéndonos a la cabeza, lleno de bots para calificar a la pelÃcula como buena y parece que la escribió un Niño o un señor con 40 porros encima, mala repetitiva y que quiere hacer sentir a una minorÃa como cool porque según ellos la entienden, no pierdan su tiempo viéndola