Creo que para valorar esta pelÃcula no hay que ser un crÃtico especializado, estudiar cine o literatura, ni ensayar una pose polÃtica en apoyo al INCAA o al cine argentino. Basta con estar familiarizado con la filmografÃa de Bresson, Kaurismaki,Jarmusch, Rohmer, y no menos con la poética de Juan L. Ortiz para asà poder entenderla, disfrutarla. Verla de espaldas a la lógica de esas corrientes estéticas, probablemente resulte una ingrata experiencia y posterior anulación.