Para quienes amamos a A. Christie y a su personaje, el detective Poirot, está película es un espanto. Primero, es lenta en su desarrollo; segundo, la fotografía es muy artificial; tercero, nos muestra a un detective sentimental, con un pasado inventado que no se observa en el personaje real, sin bigote (siiiiiiii, sin bigote!!!!!!!!!), lloroso hablando de su esposa (¿¿??), amenazando a alguien con un arma, haciendo interrogatorios sin dejar hablar ni escuchar y, finalmente, quedado como un tonto. Si amas a la autora y a este personaje, no la veas. En serio.