He comprado el libro y tengo un sabor bastante amargo, no voy a desacreditar su experiencia con la depresión y la anorexia porque son eventos sumamente fuertes, pero, realmente no lo recomendaría. Es verdad, creo que cuando vives una situación similar a la que ha vivido Alba puedas sentirte acompañado o entendido, y probablemente a mi yo más joven le hubiese llegado mejor que a mi yo de adulta porque he pasado situaciones similares, pero es algo que simplemente no me termina de cerrar con ideas sueltas.