Es, como la misma autora aclara en la nota inicial, una versión más de la historia de Adán y Eva. No es una crítica, ni una revolucionaria, ni deconstruida, ni nada. Me pareció una interpretación de la historia "original" traducida a un lenguaje más simple y moderno. Todo sucede muy rápido y de forma muy simple. Me conmovió en algunas ocasiones precisamente por su simpleza. El final es muy bueno, me sorprendió y tiene metáforas increíbles pero que, una vez más, no son de la obra sino de la historia que ya todos conocemos. Más de la mitad del libro me dejó casi igual que antes de empezarlo.