Me gustó el mensaje final de la pelÃcula, enseña que el dinero al final no puede suplir ni reemplazar la necesidad humana de tener a alguien en Quién poder apoyarse.
Las personas valemos por nuestros principios; ser alguien honesto, estar sólidos cuando hay caos, alguien disponible e interesado en acompañar emocional, espiritual y fÃsicamente hasta donde se puede.
Lo único que tengo en contra es la cultura gringa que siempre transmite sus divorcios quitandole todo el peso a la importancia y lo bello que es el matrimonio.