Desde la construcción del melodrama es posible que sea soportable para otros paÃses y culturas. Acá en Colombia se está transmitiendo pero el común denominador de comentarios al respecto de esta serie es lo prolongada, lenta y cargada en exceso de silencios, que aunque se apoyan en los primeros planos, la música y las actuaciones casi estáticas, se vuelve agotador verla. Los conflictos duran y duran dÃas lo que hace que la resolución de los mismo duren hasta un mes en su transmisión y eso también es agotador. La temática sobre el amor es interesante y algunas veces las metáforas son bellas y bien logradas, pero al final hay cambios dramáticos y presencia y salida de actores, que dejan cierta insatisfacción. Desde la dramaturgia la justicia para esos actores que desaparecen algunas veces es facilista. Debe ser cultural. El castigo siempre va acompañado de la muerte y no de la pena. Finalmente el niño que es el que lleva el nombre de la serie solo es un comodÃn, no me es agradable siquiera que el niño no tenga una aparición relevante, como un personaje que lleve a transformar al resto de personajes.