Gracias a Dios no soy madre. Parecen tiempos difÃciles, dónde los niños parecen mandar y los padres parecen unos imbéciles con cero autoridad y autoestima. El divorcio en varios casos pone a una de los padres en una situación difÃcil, me apena por ellos. Obviamente no es la realidad de todos, pero al parecer de unos cuantos. Dejar ser no implica que sea el dueño de la casa!.