La liturgia de las Horas es importante, porque orando nos unimos en oración con toda la Iglesia. Alabamos a Nuestro Creador y Padre y le damos la Honra, el Honor y la Gloria que sólo merece nuestro Dios, Uno y Trino. Alimentamos nuestra alma y crecemos juntos a la luz de la fe y de la Palabra de Dios.