Heredé de mis hermanos mayores esa enciclopedia. Mis padres se las habían comprado en la década de 1950. Las fotos e ilustraciones alternan documentos de los años1920, 30, 40 y 50, en promedio.
El Tesoro de la Juventud, con sus muchas secciones gestó, sin ninguna duda, el 90% de mi creatividad. En él, hay cuentos ilustrados a puro grabado, juegos infantiles, historia de las industrias, mitos de diversas culturas y extensas poesías. Algunos conceptos hoy pueden resultar nos muy naíves, pero pasear por esas hojas es toda una aventura.