Queda muy claro que la escuela debe ser vista desde una perspectiva distimta, o sea, la escuela es más que una intitución jurídica, es la reunión de seres hablantes, es la posibilidad de expresión de lo peculiar en lo social, por lo que necesita ser escuchada en sus silencios, en sus ruidos en hacer o dejar de hacer.
El sujeto signado por el lenguaje deja ver su falta en la escuela, falta con la que debe aprender a vivir, y con la que la comunidad eduactiva puede ayudar.