Irregular. Hay momentos en los que es una obra maestra, y otros en que parece de serie B. Mantiene el interés hasta el octavo episodio, que no es ni mucho menos el mejor capítulo. Creo que Álex de la Iglesia debería escribir su próximo proyecto desde el final hacia adelante: da la impresión de que descuida los cierres en general. Me sigo quedando con el Día de la Bestia.