Aún no termino de verla, pero desde ya puedo decir que es una pelicula que duele por el realismo.
Me duele como mexicano, pero no puedo objetar nada, porque desgraciadamente muestra la realidad de nuestro paÃs que es asÃ. Sobre todo en la frontera norte pero tambien en muchos otros estados donde la delincuencia se extiende a sus anchas..
Por otra parte, es mi impresión que Stallone realmente está conectado con México por la buena disposición que siempre ha mostrado por nuestro paÃs. Y, quizá por eso, en ésta pelicula retrata lo que no nos gusta ver para hacernos conscientes de la violencia y el dolor en que se ha sumergido la patria. Tratantes de blancas, narcotraficantes y delincuentes aliados a polÃticos y autoridades que con total impunidad degradan el tejido social, crean muerte, adicciones, trata de personas y feminicidios.
Cuando escribo esto el estado de Nuevo Leon se encuentra en progreso la investigación sobre la muerte del que es ya, el Ãcónico caso de Debanhi Escobar.
Asà que no puedo evitar conectar la impresión que me causa esta pelicula con la realidad.
La violencia de la delincuencia en México es aún más aterradora que una guerra, porque al menos en una guerra sabes quien es el enemigo. Tiene bandera y se mueve en ciertas zonas. Hasta cierto punto sabes lo que puedes esperar en una guerra.
Pero con la delincuencia mas vil es otra cosa. Puedes atravesar una calle y encontrar lo peor a la vuelta de la esquina.
Asà que esta pelicula es una fotografia del crimen organizado y ver a Stallone con sus más de 70 años interpretar a John Rambo en este entorno es a la vez dolor y esperanza. Dolor por la realidad y esperanza e inspiración para que la sociedad no permita que la degradación social siga ocurriendo.
Te hierve la sangre al ver a Mexico retratado asiÃ.. Y eso tiene su efecto.