Hay algo verdaderamente siniestro en el director de la pelÃcula, aquél que en lugar de ayudar pide que se compren más boletos para su pelÃcula, aquél que se llenó los bolsillos pero nunca dijo que se usará parte del dinero para la causa.
La pelÃcula en sà es decente, tiene una buena historia y un buen mensaje, pero la persona a cargo exageró una historia real para "visibilizar" un problema que ya es visible.
En pocas palabras, es aquél que decidió recaudar fondos y no hacer nada, además de ser propaganda religiosa, los mismos que también esclavizan niños.