Reescribir los clásicos de la cultura popular sin respetar su esencia ni el carácter de sus personajes, pasando por encima de los fans y del legado de los autores, no está bien. Descalificar y señalar a los usuarios que hacen crÃticas negativas está aún peor. Esta serie no amplia ni reinterpreta, como podrÃa hacerse con una adaptación de Shakespeare, sino que directamente convierte a los personajes en algo que no son, e introduce en la historia elementos que sirven a fines que no tienen nada que ver con el arte, el entretenimiento ni la industria. Al igual que para millones de espectadores, para mà fue una decepción.