Es difícil pensar en otros pensadores de nuestro pasado inmediato que hayan trascendido más que los mencionados en el libro que nos ocupa, aunque casi sean unos desconocidos por nuestra generación y las que después de 1930 aparecieron en la faz de la tierra. Su lectura y relectura resulta obligada para quienes pretendemos encontrar respuestas convincentes a la realidad que vivimos.