Bellísima novela que logra atrapar la máxima atención. Sus páginas nos transportan a esa Casa Azul, permitiendo sentir los aromas de la cocina de Nayeli, los pesares físicos de Frida, su tumultuoso amor con Diego Ribera. Cerrar los ojos y dejar volar la imaginación, nos hace escuchar los pájaros del jardín, impactar los sentidos con los magníficos y potentes colores de la casa y de la obra de Frida.
Tres generaciones de mujeres atravesadas por un bello relato