Me gustó bastante, aunque tiene momentos previsibles y algún personaje que es un estereotipo. En mi opinión, sobresale la actuación de Troy Kotsur, el papá de Ruby. Uno de los momentos que más vale la pena de la peli es cuando a los espectadores nos tocó ponernos en la piel de los integrantes sordomudos de la ficción. No digo más para no spoilear.