Implacable.
Sin duda, es imposible replicar lo que va a lograr esta obra, dentro de los inocentes rincones de tu mente limitada posiblemente, a un espacio real y no extremadamente surreal.
Lo que destaco, es la atractiva forma que posee esta obra, a través de correctas redacciones de estructura en personajes o simples textos que combinan el pasado y el presente, en construir espacios y mundos de fantasía tan compleja en la que puedes descansar tus sentidos de sed de lectura, y la forma en la que añadé elementos culturales de las regiones mencionadas en el libro y con total satisfacción.
Los árboles genealógicos que produce en tu mente, te obliga memorizar la vida de las ambulantes razas y rebuscar sus particulares diálogos entre los escritos, si quieres comprender el presente. Este tipo de novelas tan teóricas y, al mismo tiempo, fantasiosamente maravillosas, son tan así, que piensas que, de verdad, en algún momento ocurrieron los eventos redactados.
Pero no, es solo fruto de una organizada escritura y descripción amplificada.
Los temas que se abordan, se aprovechan de tu inocente y pobre imaginación para darte a entender que mas allá de la realidad común y corriente, existe una puerta, un escape a lo monótono, que es la vida que se le da a la Literatura; el ejemplo perfecto que se da en esta obra, es lo frondoso que es su trama desde un punto de vista cercano.
Lo único que puedo marcar, es lo corto que me resultó la lectura y narración, a pesar de ser un libro extenso, sabe dejarte con la intriga ante un abierto final de posibilidades que pueden llegar a desatar acontecimientos, nuevamente, catastróficos.
Se trata de imaginar mediante la lectura, y no de quejarse ante la falta de referencias que no van más allá que las palabras.