La directora rinde homenaje a Stanley Kubrich (espacios blancos, pasillos interminables...) con esta inquietante pelÃcula sobre la obsesión por la belleza. Es una pelÃcula llena de sÃmbolos bien utilizados (la comida como enemiga de un cuerpo perfecto y, en especial, la sangre como consecuencia de vender el alma al diablo para lograrlo). A destacar, la extraordinaria interpretación de Demi Moore, recuperda para esta pelÃcula después de años de silencio.