FantasÃa y gore, poca sangre y menos intensidad. Bueno, salvo los tÃpicos sustos en que el volumen revienta los altavoces y Depp no para de susurrar. Una mezcla de exorcista, cumbres borrascosas y Drácula, pero mal.
Los trajes dorados de la coneja florero y sus niñas sà que daban miedo para no volver a verlos