Y aunque la pelÃcula tiene unos pequeños momentos, es una gran forma de arruinar una pelÃcula de culto como lo es Happy Gilmore.
La primera es un clásico porque que cuenta una historia sencilla y graciosa de forma ágil y entretenida, tiene un gran villano, y sus chistes no son forzados. Mientras que esta segunda parte es solo cameo, tras cameo...tras cameo, referencias forzadas (como si uno no se supiera la primera de memoria), y un abuso innecesario de los chistes que funcionaron en la primera (como la personalidad de los hijos de Happy...personajes totalmente innecesarios).
La pelÃcula en esencia es un torbellino de cosas incoherentes que en un punto uno no sabe que carajos está pasando.