Hasta que la muerte los juntó (This Is Where I Leave You) es una comedia dramática que reúne a los cuatro hermanos Altman tras la muerte de su padre. Obligados por su madre a cumplir el shivá, los días de duelo judío, deben convivir durante una semana bajo el mismo techo. Lo que podría ser un espacio de introspección y reencuentro se convierte en un desfile de egos, resentimientos, inmadurez emocional y, sobre todo, un libertinaje sexual que expone el vacío moral de esta familia estadounidense supuestamente “moderna”.
El protagonista, Judd Altman, descubre que su esposa Quinn lo engaña con su jefe en su propia cama. Humillado y emocionalmente devastado, se encuentra con Quinn días después, cuando ella revela estar embarazada de él, aunque la relación está destruida. Judd, aún tambaleante, también revive sentimientos con Penny, una amiga de juventud. La indecisión constante de Judd no es tanto conflicto interno como muestra de una generación incapaz de sostener vínculos profundos.
Pero Judd no es el único. Su hermana Wendy mantiene un coqueteo emocional con un exnovio discapacitado, su hermano menor Phillip se presenta con una terapeuta mucho mayor que él con quien mantiene una relación abiertamente sexual, y el otro hermano guarda secretos que también estallan en medio del duelo. La madre revela haber sido bisexual y publica un libro lleno de las intimidades familiares sin pudor alguno.
El filme quiere disfrazar de “normalidad progresista” lo que no es más que una familia rota, centrada en placeres momentáneos, incapaz de sostener un proyecto colectivo o afectivo. El libertinaje sexual no aparece como libertad, sino como síntoma de una sociedad hueca, narcisista y emocionalmente indigente.