En lo personal, creo que Materialists plantea de forma interesante cómo todo lo material se desgasta, pierde brillo y termina siendo reemplazado, mientras que las relaciones humanas, aunque imperfectas y difíciles, tienen un valor distinto porque no se rigen por esa lógica de consumo. Me parece valioso que la película muestre que cuando basamos el amor únicamente en lo que alguien “posee” (dinero, belleza o status) nos condenamos a una insatisfacción constante, porque esas cosas siempre se deprecian. Para mí, lo más potente de la historia es esa invitación a reflexionar sobre qué elegimos priorizar: si lo seguro y material, que sabemos que va a perder valor, o lo humano y auténtico, que aunque no garantiza nada, puede sostenerse más allá de lo que dicta el mercado.
Decepciona a quienes esperaban algo más ligero, con química romántica evidente o situaciones más tradicionales de “romcom”. El filme va más hacia lo dramático, lo contemplativo. Esa ambigüedad de tono le juega en contra para ciertos públicos.