La estrella va para el soberbio montaje, la fotografÃa y el malogrado intento de recuperar la esencia de las dos primeras entregas de la franquicia.
Todo lo demás es mediocre. Un reparto sin carisma y con interpretaciones de telefilm de sobremesa del que solo se puede salvar a David Jonsson. Una historia que arranca lentÃsima y termina demasiado forzada. Unos personajes sin alma, sin conflictos y sin capacidad de captar nuestro interés. Una banda sonora absurdamente estruendosa, que navega perdida entre las icónicas y sutiles notas de la peli original y momentos estrepitosos en los que uno solo quiere taparse los oÃdos. Algunos momentos de la trama son tan inverosÃmiles que te sacan completamente de la historia (lo del óxido flotante no tiene nombre).
Lo mejor: los guiños a otros tÃtulos de la saga, la estética, y el ritmillo de algunas secuencias.
Lo peor: el desastre del CGI y la IA en la cara del pobre Rook/Ash, la música, la trama, el elenco y la sorpresa final de la mano del bebé mutante/Niña Medeiros.