Verdaderamente un fraude
Que esta película reciba una subvención pública en la que el director lleva sin rodar 17 años y se siga publicitando como tal y los actores se pasen con sus familias, en un sitio como esté dos meses para realizar la película, es de mirárselo, emplear fondos públicos en una película llena de improvisación, que no creada por pura creatividad, sino por carencia de sentido y con la excusa de que está basada en obra teatral del método .. que?? Alucinante.
El colmo, no aprovechar el lugar ni tan siquiera para crear buena fotografía con escenarios de lujo, la convierten en un cutre ejercicio, muy típico en el cine español, llamado “industria” por algunos que pasan la vida así.. sin… trabajando.