Como espectadora, y fuera de toda comparación, esta pelÃcula cubrió mis espectativas "emocionales". La actuación de Phoenix, es maravillosamente dramática, profunda, y sumisamente demencial.
Respecto al género ¿musical?, armonizó la crueldad de un paisaje patético, con espacios tenebrosos y muy "góticos", donde la maldad humana se hace presente en los personajes de "poder". El bullyng siempre explosivo en cada instancia de una cárcel que más allá de ser realista, dibuja el fantasma de la desolación de una sociedad enmarcada en la vanalidad del ego comunicacional. La soledad de los personajes, asà como su dolor ante una vida de ensueños, expresa en esos momentos de "comedia musical", miradas artÃsticas que emergen de una fantasÃa destructiva e insondable.