Una serie bastante ridicula. Los supuestos adultos de esta serie solo piensan en ellos y en su calentamiento. La serie esta llena de un va y viene, nunca se define el punto de un episodio. El único adulto de esta serie es honestamente Juan Carlos, ya que a pesar de su error lucha por recuperar a su famila, mientras que Ana actúa como la reina del universo cuando ella hizo lo mismo. En fin, un circo de hipocresia. Dos mujeres que se creen las dueñas del mundo y todo tiene que ser a su manera. Otra vez Netflix con su falso "Woman empowerment ". Demás esta decir que su intento de integrar el tema de LGTBQ esta más que forzado y innecesario. Ya Netflix cansa con el mismo tema siempre.