No me está gustando este libro. Emily ya no es la chica arriesgada que luchó por las temerarias ni que se escapa a media noche para ayudar a una amiga a llegar a una cita, ahora se limita a quejarse por ser la prisionera del idiota de Stefan que de ser un chico dulce y que arriesgaba todo por ella ahora en volvió mezquino e intolerable al igual que su padre. Resulta que nuestra protagonista tiene amnesia y no recuerda haber Estado prisionera por tres días en los calabozos lacronters con Camille la prima de Stefan y la presenta como si no la conociera de nada, tampoco recuerda quien es Vanir la novia de Magnus o haber montado un automóvil cuando fue prisionera. Por otro lado Magnus, que era cruel e irónico, que solo se permitía una risa al día, de momento es un sol riendo cada dos por tres. El amor por Emily lo volvió idiota al punto de permitir que Stefan revise su Reino en busca de alguien cuando en otro momento la simple insinuac;ió le hubiera costado un balazo.