Que daño hace ver espectáculos en Broadway y luego ir a ver un musical fuera de ahÃ.
Espectáculo tedioso, con un hilo argumental pobrÃsimo, más hablado que musical, carente de todo interés de principio a fin, de alguna forma se esperaba que la segunda parte nos despertara del letargo en el que se nos habÃa sumido en la primera parte, pero la segunda parte fue aún, más somnÃfera que la primera, tres horas de espectáculo inacabable que por fin vio su punto y final para esta espectadora.