Es el peor libro que he leído en mi vida. Debí dejarlo en las primeras páginas pero en ese momento leí un periódico argentino que anunciaba a Samanta Schweblin como candidata al Nobel de Literatura. Pensé, "seguro yo estoy mal y el libro es una maravilla, lo terminaré". Si le dan el Nobel por tener publicada una porquería así, mejor que desaparezca ese y otros Nobel. En verdad un editor leyó esto y pensó que debía publicarse. Y ya me di cuenta que sus amigos y conocidos lo recomiendan mucho; sin embargo, a la gente de a pie nos parece unánimemente BASURA.