Para los que no hemos jugado al videojuego pero conocÃamos de las altas expectativas que habÃa generado esta serie, resulta decepcionante. Para el que dice lo de las estrellas, yo sà comento y si no te gusta, no me leas. Sobre todo, a los anónimos.
La adaptación del susodicho juego la convierte en una serie post-apocalÃptica más, y como bien se dice en otro comentario, con problemas no post apocalÃpticos. La niña tarda en coger las riendas, más incluso que el protagonista, y lo hace muy bien, es lo mejor de una serie aburrida, estereotipada, en la que el apocalipsis de turno apenas se describe y el post mundo se reduce a lo mismo de siempre. Otro Mad Max de pacotilla, sin diferencias entre media docena de series que podrÃamos mencionar.
Como no he leÃdo más que un par de comentarios, uno deshaciéndose en elogios porque se mantiene fiel al juego, y otra poniéndola verde porque opina más o menos lo mismo que yo, mi conclusión no puede ser otra que, a diferencia de Resident Evil, en la que la serie, aunque se carga el videojuego e incluso la pelÃcula, es básicamente aceptable, esta, con un protagonista masculino tan endeble y atormentado, hace aguas por todas partes. Muy bien Bella Ramsey, me ha gustado mucho. Pero no es suficiente como para aprobar la serie. Supongo que si hay segunda temporada, mejorarán. Lo han puesto bastante fácil si Ramsey coge las riendas, crece un poco para no parecer la eterna niña y se rellenan todos los agujeros de guión que ha tenido la primera temporada. Una lástima no haber podido disfrutar más de Ana Torv, de mis favoritas.
Y por supuesto, a todos aquellos que tengan problemas por un triste beso lésbico entre adolescentes, pues eso, es su problema. DeberÃan reciclarse los cerebros. Estoy en contra de cuotas en las series y pelÃculas, y no sospechaba hasta lo del centro comercial, pero me ha parecido perfecto. Tierno, incluso. Se vive muy feliz sin odio, y si todo lo que tienen que comentar es acerca de una escena de treinta segundos en ocho capÃtulos, busquen psiquiatras en google. Les hace falta.