Es un entretenimiento muy forzado. Al margen de las entrevistas (que suelen ser malisimas a menos que el entrevistado tenga mucho jugo) el relleno y la paja se hace palpable cuando lo has visto unas cuantas veces. Totalmente prescindible y es una pena. Al margen claro está de las vulgaridades y ordinarieces a las que recurren continuamente.