Hoy por fin, después de dedicarme de lleno a la prueba de la Universidad de que la que requería toda mi atención, he terminado La chica del verano. Tengo sentimientos encontrados como con las dos novelas anteriores, emoción por este gran libro que nos deja una huella en el corazón, y un vacío enorme hasta su próxima novela. Porque así es ella, pasas por muchas emociones sumergida en sus páginas, hasta que te das cuenta que son las 2 de la mañana y no has podido despegar la vista, capítulo trás capítulo. Nunca me cansaré de dar las gracias por está historia que ha hecho tan nuestra. Te queremos Rubia.