Nunca una serie ni pelÃcula, repito, NUNCA reflejó la apariencia y la estética del er humano con tanto realismo (y más tratándose del siglo 19): imperfecciones, fealdad, gordura... en definitiva todo aquello tan real que la industria del entretenimiento pretenden ocultar detrás de bellos rostros y fÃsicos espectaculares de actrices y actores que poco tienen que ver con el.hombre y la.mujer común. Tan sólo por esa búsqueda ñla serie ya merece un lugar destacado.