Agradezco que se haya hecho esta pelÃcula porque mis hijas han podido comprender que hay personas muy malas y que la tortura animal existe y es trágica. Es puro sentimiento, refleja la incapacidad del ser humano de empatizar con los animales, su forma de verlos como un objeto y un producto económico. Es absolutamente devastador desde una perspectiva de amor a los animales. NO COMPRENDO COMO LA TAUROMAQUIA SIGUE SIENDO LEGAL Y ES UNA AUTÉNTICA VERGÜENZA POR LA ESPECIE HUMANA Y AL PENSAR QUE SE REALIZA EN MI PROPIO PAIS. El que disfruta con ello es sádico y está enfermo.