La ficción que plantea Sistiaga muy bien pidiera ser real. Hay demasiados casos sin esclarecer y demasiadas personas sin arrepentirse. Me ha encantado la novela. Te atrapa desde el principio. La he leído en 4 días. Me gusta el perfil psicológico de los personajes, en especial el de José y de Azcarate y la nota del final de Sistiaga me parece aclaratoria de la trama. Me he recordado de Harari y su crítica de los mitos nacionalistas. Siempre hay escritores, periodistas, profesores que crean los mitos desde su confort y envían a la muerte o a derramar sangre como salva patrias en todas zonas del mundo.