El libro no va a ningun lado, no hay una historia lineal ni clara, demasiadas conversaciones cotidianas que no llevan a ningún lado, es aburrido, la sátira o crítica social no es cómica, muchas escenas que se pudieron haber evitado o están de relleno. Sin embargo tiene algunos pequeños puntos rescatables por que algunas de las conversaciones llegan a ser un poco interesantes, la prosa no está mal y la idea de que es una historia desde la perspectiva de un gato es buena. Solo es mi opinión. Muy respetable si te ha gustado esta lectura.