Una joya del séptimo arte! Actuaciones convincentes y secuencias de acción de un realismo que quita el aliento. Una banda sonora que hace desteñir a Hans Zimmer, Howard Shore, Jerry Goldsmith o al mismÃsimo John Williams. Las infaltables escenas de baile, dejan obsoletas a pelÃculas de la talla de Footloose, Grease o Dirty Dancing. Lo IMPERDONABLE: La pésima pronunciación del inglés británico en su doblaje latinoamericano.