Una producción con matices divertidos, para mà Jimena se lleva las palmas, me resultó súper ocurrente y más coherente que Constanza y Remedios que derrocharon inmadurez y promiscuidad, parecian 2 adolescentes descarriadas y sin rumbo.
Constanza un personaje egocéntrico, cero maternal, conchuda y arrogante que maneja a su familia y al trabajo de acuerdo a sus hormonas, hundiendo a sus hijos en la inestabilidad y la insertidumbre, agregando que les da un pésimo ejemplo.
El último capÃtulo fue un total safarrancho , desordenado, absurdo, acelerado y vuelven casi a lo mismo, Remedios y Constanza se van de viaje sin rumbo, sin tiempo, es decir siguen en la misma inmadurez y dejan a maridos e hijos a cargo de todo. Esto debió llamarse 100 DIAS PARA MALOGRARLA