PelÃcula de alto rigor histórico, que teniendo en cuenta los medios técnicos de que podÃa disponer la industria cinematográfica cubana de la época, es de un logro fÃlmico muy elevado. Las actuaciones de los personajes principales, en ambos lados de la contienda, son de altura, si bien algunos personajes secundarios no gozaron del mejor histrionismo por sus intérpretes.
El guión, bien hilvanado, le brinda al espectador no cubano, que no tiene el conocimiento profundo de esta historia (que sà tiene la mayor parte de la población cubana), el contexto en que se produce este evento protagonizado por el Mayor General del Ejército Libertador, Antonio Maceo y Grajales. Incluso, hasta cierto punto, se aclara la posición del Mayor General Vicente GarcÃa, implicado por desgracia en la conocida como Sedición de Lagunas de Varona, principio del fin en cierto modo de la Guerra de los Diez Años, la primera de independencia de Cuba que se extendió a más de la mitad de la isla. Es un documento histórico importante que además reconoce la valentÃa personal del general español MartÃnez Campos, quien sin embargo, no era más que otro instrumento para mantener en Cuba el dominio colonial español.