Un derroche de producción. Guión que galopa con esfuerzo sobre una historia mala, basada en las inverosÃmiles actitudes de un niño y de su padre. Forzado estereotipado del porteño, que si llega a cautivar lo hace sólo con él. Figuras renombradas puestas al refrito pero en platos separados, ni si quiera combinando para sumar un poco. Natalia Oreiro actuando de Natalia Oreiro. Sensación de sobre exposición a un menor y e inmadurez adulta(si quisieron dar esa imágen como un reflejo de la sociedad ponele). Musicalización básica y por momentos innecesaria. Derroche de recursos: excelente la fotografÃa y Sbaraglia como intérprete. No me dejó nada y para que sea más entretenida tuve que ir adelantándola.