Aunque Cifras y letras sigue siendo un formato entretenido y estimulante, resulta evidente que la sección de cálculo se ha vuelto muy poco verosÃmil.
El presentador resuelve una prueba que se ha de hacer en treinta segundos con operaciones que, por su complejidad, requerirÃan mucho más tiempo o el uso de una calculadora.
Se nota claramente que se han preparado con antelación y tirando de calculadora.
Esa falsedad resta autenticidad al juego y da la sensación de que los resultados ya están preparados de antemano, en lugar de obtenerse en directo.
SerÃa más honesto —y más didáctico para el espectador— que el programa mostrara ,la resolución de las pruebas de una forma creÃble para un tiempo de 30'.
El encanto de Cifras y letras siempre ha residido en su equilibrio entre ingenio y transparencia; falsear esa parte matemática rompe precisamente la magia que lo distinguÃa.