Esto es lo que pasa cuando pones a hombres a escribir historias de mujeres, que se basan en arquetipos y estereotipos porque no tienen experiencia de la que tirar. Solo tenéis que compararla con Big Little Lies y lo entenderéis.
Tampoco entiendo por qué los directores españoles se empeñan en escribir escenas innecesariamente largas e incómodas donde suceden cosas súper evitables y que NUNCA pasan en la vida real. Las personas somos irracionales, pero no tanto. De verdad, hay que ponerse la pilas.