Desde un punto de vista narrativo, La mujer de arriba tiene un ritmo ágil y engancha rápido, como la mayoría de los libros de McFadden. Sin embargo, sí que se puede notar que reutiliza fórmulas: una protagonista vulnerable con secretos, una familia aparentemente perfecta, y un giro que le da la vuelta a todo lo que creías saber. Esto funciona bien si es la primera novela que lees de ella, pero si ya conoces La asistenta, puede sentirse como más de lo mismo. Aun así, me ha gustado. Leído en 24h