Pésima miniserie, me pareció desesperante. No acabo de entender cómo el vicario proteje al sacristán por encima de su familia y caen en una absurda serie de mentiras que llegan a destruir a la familia.
El personaje de la periodista tÃmida que no se pudo defender de un acosador en el metro, de pronto entrevista a un terrible asesino, y ya tiene carácter y se envalentona; me pareció incoherente. HabÃa partes que le adelanté, porque me desesperaba. En lo personal no la volverÃa a ver.