Una pelÃcula que no deja indiferente. Vaya por delante la magnÃfica interpretación de los personajes. Se habla de Hildegard como abanderada de un movimiento que solo existe en la cabeza de su madre por su enfermiza obsesión feminista que no se corresponde con el movimiento real, y que actualmente está tan vapuleado. La niña ( recordemos que tenÃa 15 años) entra a formar parte del partido Socialista, primero por lo dicho anteriormente y posteriormente porque se enamora de un anarquista. Ella tiene una mente tan privilegiada como manipulable desde el mismo dÃa que nació y no entiendo que se hable de sus ideas como propias porque nunca pudo tenerlas hasta que se enfrentó a su madre y le costó la vida. En fin, una gran tragedia…